sábado, 19 de noviembre de 2016

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De Almeria a Granada por las Alpujarras



Trazado de la Ruta de las AlpujarrasEsta Ruta une Granada con Almería a través de una serie de pasos que permiten al viajero conocer los paisajes de Sierra Nevada, la Sierra de Gádor y la Contraviesa. Las Alpujarras se extienden por las provincias de Almería y Granada. 

Esta comarca está delimitada al norte por las cumbres de Sierra Nevada y al sur por el Mediterráneo. Su aislamiento es característico y a él se deben sus peculiaridades etnológicas e históricas. Así, la Alpujarra se convirtió en núcleo de resistencia frente al Islam y también fue el último reducto morisco. 

A lo largo de esta Ruta pueden hallarse hoy en día numerosos restos de las antiguas fortificaciones medievales y un valiosísimo patrimonio perteneciente a la época musulmana. Además, el Parque Nacional de Sierra Nevada ofrece techos tan altos como el Mulhacén o el Veleta.

Este camino que une Almería y Granada por las Alpujarras es una de las rutas más variadas y sorprendentes de Europa. En su recorrido encontramos numerosos restos de las antiguas fortificaciones medievales (atalayas, castillos, fuertes y  torres), además de un valioso patrimonio arqueológico de la época musulmana. Partiendo desde el mar Mediterráneo hasta la vega del río Genil, la ruta, atraviesa desiertos como el de Tabernas, al que nadie puede permanecer impasible dada su belleza, oasis y la cordillera más alta de la península Ibérica. 

En sus caminos se descubre una cultura que supo integrarse en su medio natural, una arquitectura singular donde destaca la blancura de las casas sobre el verde de los campos, una distribución que sigue el orden impuesto por la pendiente de montaña, una agricultura donde se mezclan frutales, hortalizas y castaños y que hacen de los huertos un paisaje fascinante. Abandonando las Alpujarras se llega al valle del Lecrín, con un clima benigno y un terreno accidentado donde la agricultura y la ganadería tienen una importante presencia. Tras el Suspiro del Moro llegamos a la Vega sur, conocida como La Campana para alcanzar el final de la ruta, Granada.  A través de los caminos se conocerán los dramáticos sucesos que acabaron con una civilización cuyo legado es una de las principales riquezas del pueblo andaluz.

Toda la zona se caracterizó en la Edad Media por su relativa independencia e irreductibilidad frente al poder establecido, sea en el seno de al-Andalus o en el conflicto final que enfrentó a musulmanes y cristianos.

Este hecho generó muchas revueltas y sublevaciones que finalizaron sólo después de la expulsión definitiva de los moriscos. En esta Ruta pueden hallarse numerosos restos de las antiguas fortificaciones medievales (atalayas, castillos, fuertes y torres), además de un valiosísimo patrimonio arqueológico de época musulmana. El paisaje de esta Ruta resulta tan interesante para el viajero como esos aspectos culturales y patrimoniales ya que conserva muchas de sus panorámicas y características.